Cuando registramos un dominio, este es asignado a un propietario (persona u organización) y entre los datos necesarios para su registro están el del servidor DNS en el cual estará la información relativa a ese dominio.
Una vez registrado el dominio, nosotros podremos gestionar el servidor DNS según nos convenga. Lo más habitual es que, como mínimo, se active el servicio de correo y el host 'www'. Al hacer esto, indicamos la dirección IP de la máquina en la que será recibido el correo del dominio así como la dirección IP de la máquina que responderá al nombre 'www.nuestro_dominio.com'.
Como no siempre es posible disponer de un servidor conectado a internet en nuestra casa ni tampoco de los conocimientos necesarios para administrarlo normalmente la infraestructura (DNS's, servidor web, servidor de correo, etc...) nos son proporcionadas por un proveedor de registro y hosting. Habitualmente tambien, nosotros no accedemos directamente a los servidores para configurar nuestro DNS o nuestro servidor de correo o web, es el proveedor el que bien comunicandoselo o bien a traves de alguna aplicación web (panel de control) nos permite llevar a cabo la configuración de todos nuestros servicios.